27 de Abril de 2007
Cámaras Digitales: ¿Gallinas con Huevos de Oro?
El mercado y la tecnología de punta se dan la mano hoy sobre todo en un sector tan noble como el de la fotografía, en particular la digital, de la mano tanto de aficionados como profesionales.

De todos es bien conocido que productos de esta categoría, llevan precios que ya marchan entre los 100 y los tres mil dólares, por aparato, y hasta mucho más, todo en dependencia del objetivo del fotógrafo y, por supuesto, sus posibilidades financieras.

Sin embargo, la publicidad acapara muchos espacios en Internet y en las principales revistas, no sólo de esta tecnología, sino de viajes, turismo y generales.

Por lo tanto, si un simple comprador, carente de conocimientos sobre fotografía, pretende hacerse de un equipo para retratar a su familia o su perro, tiene la disyuntiva de estar frente a un escaparate abarrotado de modelos.

Los consejos sobran: algunos apuntan a la cantidad de megapixeles, que es un dato para considerar la reproducción a mayor tamaño de una imagen luego de lograda; sin embargo, los más entendidos se refieren a la óptica y otros aspectos técnicos.

Pero al margen de los tecnicismos, estamos hablando de un mercado que mueve en la actualidad millones de dólares en todo el mundo, principalmente con origen en Asia, donde naciones como Japón producen los equipos más novedosos.

La competencia, por tanto, es la otra -y casi principal- cara de la moneda. Por una parte, algunas firmas proponen más tamaño de las pantallas, mejores lentes, sensibilidades mayores a la luz, y otros parámetros, aunque al final el destino es igual: ganancias.

De cualquier manera, es todo un laberinto para un neófito comprarse una cámara, en especial si es la primera digital que tendrá en su vida, pues puede adquirir una muy buena a un precio estándar, o una muy mala a un alto costo.

Nadie tiene en estos momentos la Biblia en cuanto a este mercado en el que las compañías constantemente realizan fusiones, o simplemente negocian las compras de componentes que mejoren imagen y presencia.

Algunos son los nombres en primera línea, como es el caso de Nikon, Canon, y Olympus, aunque ya llega la especialización, pues además son importantes accesorios como tarjetas de memoria, lectores de estas tarjetas, baterías y otros aditamentos.

Por supuesto, estamos hablando de un mercado que tiene sus mejores toques en el primer mundo y con una influencia constante en estados emergentes, para convencer al comprador, quizás con recursos o crear ilusiones en quienes carecen de estos.

Sin embargo, algunos analistas consideran que no se trata tanto de fabricar buenas cámaras como de saber venderlas, en tanto negocio, al fin y al cabo.

Ello sin contar la adicción que ya se está verificando entre muchas personas a la tecnología y al cambio periódico de los medios, aunque los que se abandonen tengan muy buenas prestaciones y aún hagan disfrutar de perfectas imágenes.

Por otro lado, está la discusión de profesionales en cuanto a si la fotografía digital puede compararse, por lo menos ahora, con la analógica o tradicional; aunque es una comparación de una larga trayectoria contra algo muy reciente y en constante evolución.

El otro problema comercial, digamos "gallina de huevos de oro", está en que los cambios son casi constantes, una cámara de excelentes resultados es superada con creces en meses y obliga a muchos adictos a cambiarla cuando todavía no explotó totalmente la anterior.

Aunque la cámara perfecta no existe, sea una compacta o una reflex, las de lentes intercambiables, lo que sí existe es un insistente y a veces diabólico mercado que rebusca constantemente en los bolsillos de los amantes a la fotografía.

Sean pequeñas, ligeras, de mayor alcance, más compactas, más baratas o caras, hasta algunos ya se mofan diciendo que casi no se necesita ser fotógrafo pues dentro de ellas está un enanito asiático haciendo todo el trabajo por uno.

De cualquier manera, e independientemente de los adelantos, la tecnología digital vino en auxilio de los más inexpertos y en beneficio de los profesionales para tomar mejores imágenes y, por sobre todo, como empujón a un mercado muy lucrativo.



FUENTE | Prensa Latinal