:: ASI COMENZO…
A mediados de la década de 1940 comenzaba a surgir la fotografía como moda en nuestro país, y es así que algunas familias destacadas incursionaron en la práctica de este hobby, ya que daba categoría cultural y artística. Esta actividad la realizaban fundamentalmente los profesionales universitarios y/o adinerados personajes que buscaban incorporar algo distinto en las habituales y aburridas reuniones sociales.
Por ese entonces, existían muy pocos fotoclubes, entre los que se destacaban el Foto Club Argentino, El Foto Club Buenos Aires (que era un grupo desprendido del Argentino), el Foto Club Paraná de Entre Ríos, el Foto Club La Plata, el Foto Club Santa Fé, el Foto Club Rosario, El Foto Club Concordia, el Foto Club Olavarría y algún otro de menor reconocimiento.
El Foto Club Argentino se mostraba como asesor y protector de algunos de ellos, y sin manifestarlo, era algo así como una Federación encubierta.
En octubre de 1948, un grupo de fotoaficionados entre los que se destacaban Germán Spika, Iran Calógero, Antonio Carrillo, Butty, Grellaud, Pozzi, Olsacio, entre otros, resolvieron constituirse en el Primer Congreso de Fotografía en la Ciudad de Santa Fé y fundaron la Federación Argentina de Fotografía. Designaron al Sr. Irán Calógero como Presidente, quien pese a su buena voluntad, y debido al bloqueo constante del Foto Club Argentino, no tuvo una fructífera labor. Unos años después, la Federación pasó a tener domicilio en la ciudad de Paraná, pero allí también con poca resonancia.
En 1948 se funda la Federación Internacional de Arte Fotográfico (FIAP), con la presidencia del Dr. Maurice Van de Wijer (Bélgica) quien dirigió una Comisión provisoria. En 1952, la vicepresidencia fue ocupada por el argentino Ing. Butty, Presidente del Foto Club Buenos Aires. Sin embargo, en la historia de la FIAP curiosamente este dato no figura. En 1953 la FAF pasa a tener un delegado regional ante la FIAP, que fue el Sr. Héctor Fayta (Director propietario de la revista Fotocámara y Organo Oficial de la FAF).
Un hecho importante ocurrió durante el Congreso celebrado en Santa Fé en 1955, donde se resolvió designar el día 18 de noviembre como “Día del Fotoaficionado”, en memoria Louis Daguerre. Durante muchos años la cenas de camaradería de la FAF, y de los Fotoclubes se celebraron ese día, destacándose la Primer Cena de Camaradería FAF, que se realizó en 1962 en los Salones del Club de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, cuya entrega de premios fue transmitida por Radio Rivadavia; los Fotoclubes se sumaron a los festejos en sus sedes y se brindó a través de este medio.
En 1958, bajo la iniciativa de algunos fotoclubes se resolvió trasladar la FAF a Buenos Aires. Allí, Germán Spika, juntamente con los fotoaficionados Albert Tristman, Héctor Fayta, Ernesto Carranza, Pozzi, Sra. Del Conte, se hicieron cargo del traslado y la FAF comenzó a funcionar en las oficinas de Gevaert (Bartolomé Mitre y Pozos). La presidencia recayó en Germán Spika, mientras que Albert Tristman fue el Secretario (en ese entonces, no había Vicepresidente).
Una de las primeras medidas tomadas fue designar a la Sra. Anne Marie Heinrich y a Germán Spika como delegados fotográficos ante el Fondo Nacional de las Artes. También, se organizó para el año 1959 el Primer Salón Nacional de Fotografía, que fue ganado por el Ing. Jorge Picot.
Desde su traslado a Buenos Aires, la FAF nucleó a más de setenta instituciones. Para ello, debió iniciar una campaña de acercamiento con el Foto Club Argentino para lograr su afiliación y la de las otras instituciones que estaban bajo su tutela. Esto llevó mucho trabajo, y quien propulsó una intensa tarea para concretarlo es al fotoaficionado Mariano Hernando, directivo en aquellos tiempos del Foto Club Argentino.
La FAF funcionó en las oficinas de Gevaert Argentina hasta el año 1963, ya que a raíz de un incendio (momento en que el presidente de la Federación era el Sr. Gonzalo Prado y Secretario Feliciano Jeanmart), se trasladó a las oficinas de la revista Fotocámara. Durante éste período se destacó un efusivo acercamiento a los fotoclubes, donde los fotógrafos Carranza, Villanueva, Salzamendi, Anne Marie Heinrich, Pozzi, Norberto Brachetti, Jorge Picot, Jaime Giralt Font, Alejo Grellaud, Javier Ochoa, Feliciano Jeanmart, Eitel Collinet, Hugo Valdetaro y muchos otros, viajaban al interior para mostrar sus trabajos y dar charlas de fotografía. Todos estos viajes se realizaban por cuenta propia y sin generar gastos para las instituciones. Se hacía amistad, se divulgaba fotografía y se propiciaban acercamientos.
En 1964, se hizo cargo de la Presidencia de la FAF el artista Fernando Luis. La Comisión se completaba con Osvaldo Salzamendi, Raul Di Giulio, Sara Facio, Alicia D’Amico, Luis Morilla, Jaime Giralt Font y García Remohi, entre otros.
A partir allí, la FAF tomó un impulso extraordinario, algo de lo que hablaremos en otra entrega….
:: EL PRIMER CONDOR…
En los comienzos de la FAF, el premio “Cóndor" no existía. Fue instituido recién en 1960. Es importante destacar que por aquel entonces sólo existía la sección Monocromo.
El Trofeo Cóndor FAF fue realizado por un escultor amigo de Germán Spika. Se hicieron cuatro ejemplares de bronce sobre una base de mármol onix, que pesaba cada uno alrededor de cuatro kilos.
Fueron ganados por Arsenio Pica en 1960, Pedro Otero en 1961 y 1963, y Feliciano Jeanmart en 1962.
En la jerga fotográfica lo denominaron "la gallina", dada su forma. Posteriormente, ante la imposibilidad económica de volver a repetirlo, se cambió su formato. El nuevo diseño estuvo a cargo por otro destacado cultor del arte fotográfico, Don Pardo Leiguarda, (diseño vigente hasta nuestros días), y se lo bautizó "el sifón".
:: ALGO PARA RECORDAR…
Dentro de todos estos años, y en los continuos viajes que se hacían, se producían hechos de distinta índole, algunos de los cuales quedaron como parte del anecdotario que los que participamos hoy llevamos en nuestro recuerdo. Vaya esta anécdota como hecho simpático.
Entre los varios encuentros en la ciudad de Rosario para el traslado de la FAF a Buenos Aires, una noche después de una cena bien "regada" con buenos vinos, Don Antonio Carrillo que tenía un negocio de venta de pinturas, (algunas muy buenas) nos invitó a su casa para verlas y terminar la noche con unos tragos. Estábamos todos alegres y con sueño. En un momento, Germán Spika (tal vez el más alegre) preguntó dónde estaba el baño. La respuesta fue “al fondo a la derecha”. Allí se dirigió por un pasillo bastante oscuro, vio una puerta, abrió y como no encontró la llave de la luz y debido a su apuro, se puso a orinar. Al otro día, don Antonio Carrillo vino a buscarlo al Hotel Italia tremendamente nervioso y enojado.
Le había mojado abundantemente una serie de obras que tenía depositadas para su venta.
Feliciano Jeanmart.
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